CAMINO SALUDABLE
Medicina AlternativaNUESTRO CUERPO Y EL SISTEMA INMUNOLÓGICO

Pasamos por momentos en que todo parece haberse vuelto de cabeza , por las tan anunciadas y publicitadas gripes. No voy a analizar el por qué esta “campaña del terror” , que ha llevado a cientos de personas, a comprar mascarillas, vacunas, medicamentos antivirales y otros. Mi intención, es señalar otros puntos que tienen que ver con las defensas que nuestro organismo utiliza para vencer agentes externos que dañan su correcto funcionamiento y cómo “hacer las cosas más difíciles” a los agentes que están continuamente (no sólo ahora) atacando nuestro cuerpo.
El sistema inmunitario es el sistema de defensas del cuerpo contra los organismos infecciosos y otros agentes invasores adversos, entre los que se cuentan desde los virus, bacterias, hongos y protozoos, hasta las radiaciones ionizantes y los tóxicos químicos.
Bombardeados continuamente por estos elementos que son parte de nuestro vivir diario, debemos estar conscientes de que gran parte de nuestro estado óptimo de salud, depende de nosotros y el cuidado que tengamos con nuestro cuerpo físico y los cuerpos sutiles que lo rodean. (cuerpo etérico, astral, etc).
¿Cómo contrarrestar los ataques de estos agentes?
Uno de los factores clave es el nivel general de energía y vitalidad. El que se encuentra en un estado de debilidad , lo que puede ser debido a muchas causas, enfermará con mayor facilidad si se expone a la acción de agentes ambientales negativos. Cuando el sistema inmunitario se ha debilitado, el cuerpo en conjunto es más susceptible de enfermar por exposición a cualquier estímulo dañino. Conforme se debilita el cuerpo debido a los efectos del ESTRÉS, LA DEPRESIÓN, LAS PRIVACIONES O LAS DOLENCIAS CRÓNICAS, también el sistema inmunitario queda mermado en su capacidad. Cuando el organismo se halla en un modo de vibración energética sana, cualquier invasión de virus es eliminada facilmente . Pero cuando el individuo está energéticamente desequilibrado y por lo tanto inmunológicamente debilitado, la más mínima exposición a un virus, significa la llegada de la enfermedad.
Se sabe bien, pero nunca está de más insistir, que el estrés físico la toxicidad química, y una mala nutrición, pueden influenciar negativamente las defensas del organismo.
Es por tanto vital, el preocuparnos especialmente de los dos aspectos: nuestro estado anímico y una correcta nutrición. Y en relación a la nutrición, incluiré aquí algunas sugerencias que ayudarán a mantener en buenas condiciones, nuestro sistema inmunológico:
•Aumenta el consumo de lácteos fermentados con lactobasilos como leches acidas y yogur.
•Aumenta el consumo de alimentos con vitamina C: La puedes encontrar en cítricos en general, kiwi, piña, melón, fresas, guayaba, papaya, bayas, tomate, espinaca, frutas y verduras en general.
•Incorpora alimentos con vitamina E: Esta vitamina es considerada como una vitamina antioxidante. Está en los aceites en general, de soya, girasol, germen de trigo, oliva, cereales enteros, integrales, frutos secos y vegetales de hojas verdes..
•Consume alimentos que contengan vitamina A. La puedes encontrar en: Hígado, lácteos en general, huevo. En vegetales como la zanahoria encontrarás betacarotenos, sustancias precursoras de la vitamina A.
•Consume alimentos con vitamina del complejo B, cereales enteros o integrales, legumbres, frutas, pescados de mar, mariscos, huevo, productos lácteos.
•Hierro: eXISTE en las carnes en general y sus derivados, huevo, vegetales como espinacas, acelga y legumbres como lentejas.
•Cinc: Su déficit afecta a los órganos linfáticos y a la respuesta inmunológica. Son fuente de cinc las legumbres, pescados, mariscos, huevo, frutas y verduras.
Y recuerda que es muy importante tu estado de ánimo. Regálate momentos felices, rodéate de personas queridas, privilegia el contacto con la naturaleza.
“Que puedas ser feliz, perfectamente saludable y libre de todo sufrimiento”.
M. Eugenia Miranda
Me gustó este artículo es preciso, hace hincapié en una alimentación dirigida a tener nuestras defensas despiertas para neutralizar a los virus, bacterias, hongos y otros que nos acechan toda la vida, desde que nacemos, finalmente algo provocará una falla en el organismo y doblaremos la esquina.
Miguel
Gracias por tu comentario, Miguel. En cuanto a ese “doblar la esquina”, insisto, como lo hice en mi poema (el que lleva el nombre “Morir es doblar la esquina”), en que la muerte, realmente no existe. Un abrazo de luz, para tí.
M. Eugenia